La cabaña nace para satisfacer la irrefrenable necesidad de estar a solas conmigo misma. Cualquier montañero entenderá muy bien a lo que me estoy refiriendo. Basta remontar la fatigosa subida, coronar una cresta y expandir la mirada para darse cuenta de la necesidad de trepar solo sobre uno mismo: la más difícil de las travesías humanas. Allí todo es más puro, el límpio y fresco viento de la cumbre, azota y allana los laberintos del alma, poniendo un poco de orden y paz, donde antes no lo había. Y se experimenta, junto a toda la pequeñez personal, la más honda soledad acompañada por la presencia de los otros en el recuerdo.
Han quedado allá lejos las prisas de la vida en el paisaje urbano. Aquí no hay prisa para llevar enseguida y a todas partes el propio vacío. Aquí la vida personal se vuelve densa y maciza con la experiencia de lo intemporal y la copresencia de todos.

martes, 15 de noviembre de 2011

Destilando tu esencia.


Ya puedo mirar tu fotografía sin llorar amargamente, pero aún hoy soy incapaz de pensar en tí, en mí, en nuestra deliciosa relación sin que me duela el alma y acabe abandonándome en un mar de lágrimas.
Nuestra unión no se basaba sólo en afinidad de gustos, personalidades complementarias o costumbres similares. Era algo mucho más profundo y gratificante, el nuestro era un vínculo espiritual, un sentimiento que sigue latiendo, creciendo y alimentándose del tiempo compartido a pesar de haberse interpuesto la muerte.
Hoy cumplirías 49 años. Destilando tu esencia, acercándote un poquito más, envolviéndome de la música que te gustaba... te recuerdo, hermano querido.



12 comentarios:

andré de ártabro dijo...

Dulce y hermoso homenaje a un hermano que queda en tantas cosas. Yo lo noto en tu memoria, en tus frase, en tu recuerdo.
Es bonito soltar y compartir los sentimientos.
Con amor tu amigo.
Un beso

mariajesusparadela dijo...

Precioso recuerdo a tu hermano.
Aquí, en esta casa, también hablaste de él.
Sigue vivo en ti.

Kassiopea. dijo...

Un bonito homenaje a tu hermano.

Besos.

Myriam dijo...

Un muy fuerte abrazo, Fayna y te acompaño en ese recuerdo. El vive en tí.

Amanda T. dijo...

Un bonito mensaje, un hermoso recuerdo. Compartiste con nosotros tu dolor, ahora su recuerdo. Un abrazo.

Mascab dijo...

Desde mi lugar de hermana que como tú, un día tuvo que decir el adiós definitivo a uno de sus hermano, sé que ya no duelen los recuerdos, pero se hacen tan grandes las ausencias!!

No hay palabras de consuelo, pero te dejo mi abrazo inmenso y un beso de mis labios.

Anna Jorba Ricart dijo...

Vive mientras prolongues su recuerdo...y el tambien te observa y velará por ti.
Hay ausencias que siguen doliendo.
Mis saludos.

Luismi dijo...

Con el tiempo, el dolor va menguando y quizás los recuerdos se saborean más. Bello homenaje el que haces.

Besos

Julia dijo...

Es un homenaje precioso, desde donde esté lo vera, seguro que esta canción ya la esta oyendo.

Solo daba un paseo por aquí, y ya ves me gusto, un abrazo

Steppenwolf dijo...

Entiendo tus sentimientos, es duro pasar por ese trance, y por lo que veo, vive en tí.
Un abrazo.

Lembranza dijo...

Que bonito FAYNA, creo que no hay palabras para expresar el dolor de esa perdida tan dolorosa para ti. Un abrazo muy fuerte para ti amiga.

orthos62 dijo...

Oh vaya, siento lo de tu hermano, creo que las palabras aunque sirven de apoyo no consuelan eldolor que se lleva por dentro. Pero al menos su recuerdo está siempre presente y lo encontraras tambien en la musica que le gustaba.
un abrazo y cuidate