La cabaña nace para satisfacer la irrefrenable necesidad de estar a solas conmigo misma. Cualquier montañero entenderá muy bien a lo que me estoy refiriendo. Basta remontar la fatigosa subida, coronar una cresta y expandir la mirada para darse cuenta de la necesidad de trepar solo sobre uno mismo: la más difícil de las travesías humanas. Allí todo es más puro, el límpio y fresco viento de la cumbre, azota y allana los laberintos del alma, poniendo un poco de orden y paz, donde antes no lo había. Y se experimenta, junto a toda la pequeñez personal, la más honda soledad acompañada por la presencia de los otros en el recuerdo.
Han quedado allá lejos las prisas de la vida en el paisaje urbano. Aquí no hay prisa para llevar enseguida y a todas partes el propio vacío. Aquí la vida personal se vuelve densa y maciza con la experiencia de lo intemporal y la copresencia de todos.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Por llevar la contraria.


Poderoso aquel que tranforma la materia y es capaz de cubrir una necesidad, satisfacer una ilusión, cumplir una expectativa y proteger nuestro planeta.

Las Navidades parece que nunca van a llegar, pero de repente aparecen como a traición, igualito que una apisonadora de la que es imposible escapar.
No soy de esas que tan pronto empieza diciembre, echan por la ventana a uno de esos muñecos de papá Noel o de rey mago, pobres seres inanimados que quedan colgando del tercer piso, del sexto o del que se tercie, ya haga sol o truene y rodeados, casi siempre, de un festival de luces de colores destelleantes que convierten el asunto en algo estrafalario. A mí, esos seres desmadejados colgando de la ventana no me producen ninguna ternura, más bien me dan un poco de grima.
Tenemos aquí una celebración religiosa, que en origen no es la fiesta de San Langostino, aunque lo parezca, sino una celebración con profundo sentido para los creyentes, que haberlos, haylos, como las meigas; pero que hemos convertido por arte de cartera en una maratón inmisericorde para las madres de familia. Esas mismas que cuentan con orgullo que ni sabe realmente a cuántos reune a cenar, que ella lo prepara todo, que la casa se le hace chica...
Me gusta mucho reunirme con mi familia -con la de aquí y con la de allende los mares- y con mis amigos también, pero de lo que me quejo es de que lo tengamos que hacer todos a la vez, casi de la misma forma, !y por narices!, que ésa es otra.
Compramos como por obligación, y cuanto más se acerca el día, más estupideces hacemos. No sé este año con la crisis como será la cosa, pero hasta las últimas Navidades daba miedo ver a la gente en los centros comerciales, con esos carros regurgitando paquetes y langostinos- o percebes y carabineros si eres pudiente-. Hay quien no come uno en todo el año, cuando son más baratos, y se tira en plancha cuando suben de precio.
El asunto de los regalos ya es el acabose, pero es que como el paso doble, de seguido viene fin de año y al poco, los Reyes, día en que regalamos un montón de insensateces.


La semana pasada mi hija me preguntó:
- Mamá ¿cuándo vamos a poner el árbol de Navidad?
- Este año no vamos a montar el árbol. Aprovechando los días de fiesta y el montón de publicidad que han dejado en el buzón (la mayoría revistas de juguetes) haremos uno exclusivo para nosotras y de paso reciclamos.

Y el de la cabecera fue lo que nos salió. Con servilletas de colores y un par de hojas de celofán que había en casa hicimos las flores.
Todo por llevar la contraria y poner un poco de cordura.

                                                      !!!!!!! Feliz Navidad !!!!!!!



15 comentarios:

andré de ártabro dijo...

Bueno querida todo tiene su aquel , puedes reunir la familia y no echar la casa por la ventana y Cada uno aporta lo que quiere y puede . No soy consumista ni mejo dejo manejar, pero que se llene mi casa con mis seres queridos , solo puedo decir Bendita seas Navidad.
No obstante si tuviera que escribir sobre estas fechas o ate copiaría tu post o el mío habría de ser bien parecido.
P.D.,
y claro colgar el muñeco del 5º piso ni se me ocurre.
Pese a todo lo que he dicho, ¡mucho me ha gustado tu entrada!
Besos y lo más plus para ti y los tuyos.

mariajesusparadela dijo...

Qué maravilla, Fayna, qué arte.
Yo sería incapaz de algo parecido.
Pero no pongo árbol, ni belén , ni nada.
La navidad no me gusta absolutamente nada. Nos juntamos como siempre y nos agasajamos como cada semana.
Pero ni se nos ocurre comer marisco: hay muchos meses en el año para hacerlo.

Luismi dijo...

Sé que un día de estos, el espíritu navideño que ahora no tengo, llegará. De momento, no había pensado colgar a nadie en la ventana, pero si pudiera... dejaría volar la imaginación. ¿Cuántos candidatos se me ocurren...!

¡ FELIZ NAVIDAD !

Amanda T. dijo...

Genial Fayna, tienes razón, yo me he preguntado muchas veces por qué no sentimos la navidad todo el año con las personas que nos importan.
Un abrazo.

Kassiopea. dijo...

Yo como soy atea brindo por San Langostino cada año. Por cierto, ese árbol te ha quedado genial. Ya me gustaría a mí tener la imaginación y la habilidad para hacer algo así.

Besos :)

Encarni dijo...

No me gusta la filosofía que gasta Navidad, porque mira que gasta esta chica, entre mariscos y recetas requete chulas, empeñamos un ojo de la cara y parte del otro y nos quedamos ciegos para el resto de enero.

Nena, que arte lo del arbolito! Te ha quedado perfecto.

Un beso.

Pilar dijo...

Que alegría encontrate aquí en mitad del Serengueti.

Un beso

sabores compartidos dijo...

Por lo menos original si te ha quedado, jeejje nosotros hace años que no ponemos un árbol ya que con cuatro gatos .....jajaja cualquiera.
Lo que si está claro que las grandes empresas han dado la vuelta a una tradicion que el que crea en ella estaba encantado, y sin embargo ahora como tu dices lo que manda es la cartera.
Bueno de todas formas te deseo una feliz navidad y que tengas un buen año cuando llegue, ajjajaja
Cuidate.
un abrazo enorme

Ricardo Miñana dijo...

Que disfrutes estas navidades.
¡felices fiestas!

espronceda- nictemero dijo...

FELIZ NAVIDAD FAYNA. A TI Y A TODOS LOS TUYOS. YA SABES LO QUE PIENSO DEL CONSUMO EN ESTOS DIAS, PERO ! QUE LE VAMOS A HACER! ASI ESTAMOS.
UN BESO NAVIDEÑO QUE SON LOS MEJORES

Jose Vte. dijo...

Es verdad que es llegar diciembre y a la cartera le entra el tembleque. Es que no tenemos remedio. A casi ninguno nos gusta, pero todos de una manera u otra, unos más otros menos, sucumbimos al frenesí consumista.

El árbol te ha quedado de lo más original y currado, y es bien bonito.

Felices fiestas y un abrazo

Steppenwolf dijo...

Si tú fabricas los arboles, yo los comercializo, al 50% por supuesto, y se llamarían "Christmas recycling Trees", en inglés porque los vamos a vender por todo el mundo.
Tu arbol tiene mucho arte y tu amenaza a las órdenes del Corte Inglés, también. Nadar contracorriente debería ser un signo de cordura y madurez, pero todavía no está visto así.
Un abrazo.

Myriam dijo...

¡Qué tengas una muy Feliz Navidad, Fayna querida! Me parece estupendo y creativo hacerse el árbol de esta manera. Te felicito. Muchos besos

Simplementeyo dijo...

Jajaj me encanta tu árbol es genial. Y yo pertenezco a tu club de el rollo de estas fechas, es una cruz que hay que llevar, tanta cosa sin querer, y tenemos que querer, pero bueno, menos mal que todo pasa.
No obstante te deseo lo mejor que puedas desear, que se cumpla tus sueños ahora y siempre.

Besitos y sonrisas con rebelación :-)

Lembranza dijo...

Pues te ha quedado requetechulo FAYNA, mucho mejor lo natural, y si encima reciclamos, que me vas a contar, buenísimo.
Felices Fiestas para ti y para tu familia, esperemos que la melancolía, sea llevadera. Un abrazo grandote